A unas horas del accidente hay hijos que buscan a sus padres, madres que no logran localizar a sus hijas, esposas que esperan una llamada que no llega
Oaxaca, Oax.- A más de 15 horas del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Nizanda, Oaxaca, la tragedia ya no se mide solo en vagones destrozados o cifras oficiales, sino en nombres, rostros y familias que no saben dónde están sus seres queridos.
Desde la mañana del accidente, ocurrido en el tramo Nizanda–Chivela, comenzaron a circular en redes sociales mensajes de auxilio: hijos que buscan a sus padres, madres que no logran localizar a sus hijas, esposas que esperan una llamada que no llega. La lista de personas reportadas como desaparecidas crece con el paso de las horas.
Entre los casos está el del matrimonio conformado por Berzain Cruz López y María Concepción Barbosa Acevedo, quienes viajaban en el tren y no han podido ser localizados. Sus familiares han recorrido hospitales de la región sin éxito y piden apoyo ciudadano para conocer su paradero.
También se busca a Jhony Eleazar Pineda Hernández, un joven de 23 años, cuyo teléfono permanece apagado desde el accidente. Su familia teme lo peor y solicita información en hospitales de Matías Romero, Ixtepec, Juchitán y Salina Cruz.
La angustia se intensifica con la desaparición de Luisa Camila Serrano Moreno, una menor de 15 años originaria de Salina Cruz. Viajaba con su madre y su hermana —quienes ya fueron localizadas—, pero de ella no se tiene rastro. Su familia asegura que no aparece en ninguna lista oficial de personas localizadas ni hospitalizadas.
Otro nombre que se repite en las búsquedas es el de Inés Alvarado Rojas, quien minutos antes del accidente compartió imágenes de su viaje a bordo del tren. Desde entonces, su familia no ha logrado encontrarla en hospitales ni en registros oficiales.
La tragedia también alcanzó al gremio periodístico. Familiares y colegas buscan al reportero oaxaqueño Israel Enrique Gallegos Soto, quien viajaba en el Tren Interoceánico. Su esposa fue localizada con vida y permanece hospitalizada, pero de él no hay información hasta el momento.
Además, se reporta la búsqueda de adultos mayores, familias completas y pasajeros que no figuran en las listas difundidas por autoridades médicas. Entre ellos se encuentra Luis Kat Canto, un adulto mayor cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Mientras tanto, el dolor se confirma en otros hogares. La pequeña Elena Solorza Cruz perdió la vida tras abordar el tren con la ilusión de viajar y pasar el fin de año con su familia. Su muerte se convirtió en uno de los rostros más dolorosos de la tragedia.
De manera oficial, las autoridades reportan 13 personas fallecidas
139 personas se encuentran fuera de peligro, 98 lesionadas, de las cuales 36 se encuentran recibiendo atención médica hospitalaria y el resto se encuentran sin lesiones de gravedad. Sin embargo, familiares de las víctimas aseguran que la cifra real de muertos podría ser mayor, debido al número de personas que siguen sin ser localizadas.
La Secretaría de Marina informó que desplegó más de 360 elementos, ambulancias terrestres y aéreas, así como drones, para atender la emergencia. El gobierno de Oaxaca aseguró que continúa la coordinación con autoridades federales para apoyar a los afectados.
Mientras avanzan las investigaciones y las labores de búsqueda, en Oaxaca crece la incertidumbre. A más de 12 horas del descarrilamiento, las historias de desaparición siguen escribiéndose, una por una, en la espera angustiante de una respuesta.





