Especial
*Hoy el trabajador deja de ser un elemento más de la producción y pasa a ser un colaborador que merece comodidad y flexibilidad en su labor y forma parte de la empresa
*La capacitación especializada tiene costos para la industria, pero es necesaria para su operación y productividad
Por Martín de J. Takagui
En el mundo de la globalidad, el desarrollo tecnológico, y la multilateralidad en los procesos productivos, el mercado de trabajo se ha modernizado haciendo necesarios nuevos talentos, que, si bien no requieren de una preparación universitaria, en muchos casos deben ser capacitados para el manejo de maquinaria, programas cibernéticos, tecnologías de la información, entre muchas otras habilidades.
Cada proceso productivo tiene sus propios requerimientos, ya sean en habilidades manuales, tecnológicas o en manejo de programación computacional, por ello, la capacitación y la especialización cada vez es más costosa y a las organizaciones empresariales, industriales y manufactureras les afecta severamente la rotación de personal.
De acuerdo con las nuevas políticas de empleadores, hoy el trabajador no es una máquina más que recibe órdenes, pues además de su inteligencia personal, se requiere de una alta disposición para trabajar de manera adecuada, con tiempos, con sentido de trabajo en equipo y responsabilidad, como respeto hacia sus compañeros que participan en el mismo proceso productivo.
La división del trabajo hoy más que nunca es indispensable en prácticamente todos los procesos productivos, sin importar el giro del que se trate cada industria, lo que nos ubica a todos los sistemas y modos productivos del mundo en una situación semejante a la que se vivió hace prácticamente ocho décadas.
Recordemos que con la revolución Industrial, el diseño de las máquinas de producción en serie vino a sustituir gran parte de las manos que producían y la gente, como los sindicatos comenzaron a protestar porque existía el temor de que las máquinas desplazaran al hombre y hoy, las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, la programación de tareas y demás tecnologías amenazan la viabilidad de los empleos.
SÍ HAY SOLUCIONES
Sin embargo, de acuerdo con Camilo Pineda, Productor Asociado en Lockton México hoy se requiere de sensibilidad de los empleadores, porque ahora los trabajadores dejaron de ser elementos mecánicos de producción y requieren de condiciones humanas, para el desarrollo del talento y las habilidades, de acuerdo con la idiosincrasia de cada comunidad y región donde se encuentre la sede de la industria.
En las empresas, los beneficios para empleados pueden convertirse en una palanca estratégica para atraer, retener y fortalecer el sentido de pertenencia de los colaboradores, mediante un trato digno, humano y respetuoso, en donde se genere un ambiente cordial entre los colaboradores.
Cuando están bien diseñados, implementados y comunicados, estos programas, no solo contribuyen a reducir la rotación, sino que también impulsan el compromiso, fortalecen la marca empleadora y ayudan a competir por talento en un mercado laboral cada vez más dinámico.
La mayoría de las industrias enfrentan un reto cada vez más relevante: construir propuestas de valor capaces de atraer, retener y comprometer a colaboradores en un entorno donde el salario, aunque fundamental, ya no es el único factor de permanencia.
Los trabajadores valoran cada vez más beneficios que impacten directamente su ingreso disponible, su protección médica, su seguridad financiera, su flexibilidad y la posibilidad de adaptar su paquete de compensación a su etapa de vida
En México, la necesidad de fortalecer la retención de talento atraviesa a distintas industrias, especialmente aquellas con alta demanda de personal operativo, técnico, especializado o de atención directa al cliente.
Si se analiza a la industria automotriz, de acuerdo con el INEGI, ésta generó casi un millón de puestos en 2023 y representó 4.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) total y 21.7 por ciento del PIB de las industrias manufactureras.
Por su parte, los establecimientos con programa IMMEX, vinculados a la industria manufacturera, maquiladora y de servicios de exportación, registraron más de 3.2 millones de personas ocupadas en septiembre de 2025, de las cuales 2.85 millones correspondieron a establecimientos manufactureros.
Dentro de este universo, la fabricación de equipo de transporte concentró más de 955 mil personas ocupadas, mientras que la fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y otros componentes electrónicos superó las 397 mil personas.
Por lo que hace al sector de alimentos y bebidas, donde los servicios de preparación de alimentos y bebidas concentran a más de 2.3 millones de personas trabajadoras, equivalentes al 8.6 por ciento del personal ocupado nacional.
Estos datos reflejan la relevancia de contar con estrategias de beneficios que ayuden a fortalecer la continuidad operativa, la productividad y la competitividad en sectores donde las personas son un componente central del negocio.
ADECUADA PLANEACIÓN Y DISEÑO
Frente a tales circunstancias, para Lockton México, la clave está en diseñar programas flexibles y segmentados. Las necesidades de una persona joven que busca flexibilidad, bienestar emocional y beneficios digitales no necesariamente son las mismas que las de un colaborador con dependientes económicos, que puede valorar más un seguro de vida, atención médica privada o apoyos para transporte y alimentación.
“Uno de los errores más comunes es diseñar beneficios desde la intuición. Las empresas necesitan datos: conocer su plantilla, analizar el uso real de sus beneficios actuales, identificar brechas, escuchar a sus colaboradores y comparar sus prácticas con el mercado. Solo así se puede construir una estrategia sostenible y con retorno de inversión”, explicó Pineda.
La industria debe encontrar soluciones con “trajes a la medida”, en donde se analice desde la comunidad en donde se ubica la planta, las características sociales y culturales de la región, la condición económica de los trabajadores y el giro, así como sistemas de trabajo que requiere cada una de las empresas.





