Abel Alcalá H.
En los tiempos actuales la mayor calamidad que sufren muchos pueblos del planeta es la que les producen sus propios gobernantes, dirigentes y representantes. Gobernantes, dirigentes y representantes van y vienen cargados de promesas, de discursos, compromisos que al final resultan incumplidos y el pueblo siempre engañado, las consecuencias es que los gobernados quedan, cada vez más, en circunstancias empobrecidas e inhumanas.
Explicarse qué les pasa a los gobernantes, dirigentes y representantes para obrar en contra de los que en ellos depositaron su voto, confianza y sus planes de vida, ayudará en entenderlos y saber evitarlos en las próximas elecciones.
Sobre los malos gobernantes, dirigentes y representantes hay muchas advertencias, citaré algunas; “Mateo 20:24-28 RVR1960. Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos. Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad”.
“Proverbios 29:2 Es quién gobierna: “Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra; pero cuando gobierna el impío, el pueblo llora ”.
“Tú no puedes ser amigo de gobernantes corruptos, que violan la ley y hacen planes malvados”.
“Cuando el país anda mal, los gobernantes aumentan, pero el buen dirigente sabe mantener el orden. El malvado que oprime a los pobres es como fuerte lluvia que destruye las cosechas. Los que se apartan de la ley alaban al malvado; los que la cumplen están en contra de él”. Biblia.
“Mateo 23:4-15 RVR1960. Los fariseos: Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres (pueblo); pero ellos ni con un dedo quieren moverlas”.
Estas cinco citas son suficientes para saber los males que los pueblos padecen por ser gobernados, dirigidos y representados por individuos que están seducidos por vicios que los hacen cometer los peores crimines contra su pueblo.
Comentar los vicios de la avaricia, envidia, gula, ira, lujuria, pereza y soberbia, también llamados hábitos malos, que lucen con gran arrogancia los supuestos gobernantes, dirigentes y representantes, dará luz para entenderlos y tomar las medidas para, cuando menos, neutralizarlos.
Los gobernantes, dirigentes y representantes en su gran mayoría están sometidos al afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor de cualquiera tipo con la intención de atesorarlos, viven con un irrefrenable deseo de acumular dinero mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal, aunque sea dejando al pueblo en la miseria.
Los gobernantes, dirigentes y representantes en su gran mayoría tienen una inclinación insana por los honores, por los privilegios, son intolerantes ante los éxitos y logros de los demás, se entristecen y odian los triunfos de otros, se roban los más altos puestos de los gobiernos, buscan se adorados dando limosnas al pueblo para comprar su dignidad.
Los gobernantes, dirigentes y representantes en su gran mayoría tienen un apetito desmedido y desordenado en el comer y el beber, ese apetito los arrastra a traspasar los límites de la discreción y de la prudencia, ese vicio los lleva a la tibieza, a la indiferencia y al desaliento sin importarles las consecuencias para el pueblo.
Los gobernantes, dirigentes y representantes en su gran mayoría son dominados por una emoción del resentimiento que se caracteriza por un sentimiento de indignación, rechazo, enojo o furia, su corazón se incendia fácilmente por la venganza que lo dispone a perpetuar los más horribles acciones contra los que critican o se oponen a sus consignas.
Los gobernantes, dirigentes y representantes en su gran mayoría están esclavizados por el deseo excesivo e incontrolable de placer sexual, a menudo asociado con pensamientos y deseos sexuales intensos. Se puede manifestar como una compulsión sexual o adicción a las relaciones sexuales sin límites y sin responsabilidad. Se aprovechan de su poder para someter a otros a sus caprichos y deseos pervertidos y promueven leyes para legalizar los peores crímenes anti natura contra niños y jóvenes.
Los gobernantes, dirigentes y representantes en su gran mayoría son atraídos por la negligencia, tedio o descuido en las cosas a que están obligados. aprovechan el puesto para vivir en la comodidad y la molicie, en la mayoría de veces tiene pereza mental y pereza física, que es la causa por la que la condiciones materiales del pueblo siempre están descuidadas. Buscan cumplir a medias su trabajo y son fáciles de manipular en las votaciones de las cámaras de diputados y senadores.
Los gobernantes, dirigentes y representantes tiene enfermiza satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás, exigen se tratados como reyes o dioses y siempre traen su séquito de aduladores. Envueltos en un sentimiento de superioridad excesivo, un altivez y apetito desordenado por ser preferido a otros. Toman una actitud que implica la creencia de que se es mejor que los demás, tanto en capacidades como en posesiones, y se manifiesta en comportamientos arrogantes y despreciativos hacia el pueblo, ahi su afán de corromperse por cualquiera fortuna mal habida y tomando dinero del erario.
Los pueblos que están sometidos a estos seudo gobernantes, dirigentes o representantes atrapados en los vicios mencionados serán víctimas de todas sus malos hábitos que los tendrán sometidos a las peores condiciones materiales y toda clase agresiones a su dignidad de persona humana e integridad física.
Dentro de las posibles soluciones para contener a esos malos gobernantes, representantes y dirigentes, es su exhibición pública por todos los medios al alcance del pueblo, de su conducta viciosa para que los ciudadanos tomen consciencia y acciones para evitar o medrar sus inclinaciones perversas y de ser posible su destitución y castigo por los daños causados. Usted lector dice la última palabra





